Cuándo se necesita este servicio
El peritaje de la reforma de una vivienda es necesario si los acabados realizados suscitan dudas sobre su calidad: irregularidades visibles en las paredes, huecos bajo las baldosas, deficiencias en el suelo, grietas o problemas en encuentros, puertas, techos o elementos de fontanería.
Este estudio ayuda a expresar las quejas cotidianas en un lenguaje técnico comprensible y a utilizarlas en una reclamación, una negociación o un litigio con el ejecutor de los trabajos.
Qué cuestiones suelen resolverse
- ¿Qué defectos de la reforma pueden documentarse de forma fiable?
- ¿Qué deficiencias corresponden a los acabados y cuáles afectan a la base constructiva?
- ¿Es posible una reparación localizada o hay que rehacer determinadas zonas?
- ¿Cuál es el coste orientativo de subsanación de los defectos?
Situaciones prácticas
- tras la reforma aparecieron irregularidades, desconchados, desprendimientos y juntas abiertas
- el contratista considera que los trabajos han sido aceptados, pero el cliente no está de acuerdo con su calidad
Qué recibirá al finalizar
El resultado es un documento sistemático por estancias y tipos de trabajo. Muestra dónde se ha incumplido exactamente la calidad, qué debe corregirse y cómo utilizar las conclusiones en las negociaciones posteriores.
Las fotografías se utilizan como ilustración temática y no corresponden a un caso concreto de un cliente.
De una observación sobre los acabados a una pregunta técnica verificable
Para estudiar una reforma conviene elaborar una relación por estancias: qué elemento suscita dudas, dónde está situado, cuándo se detectó el defecto y si ha cambiado desde entonces. Por ejemplo, para una zona de revestimiento es importante indicar tanto el indicio externo como sus límites y la información disponible sobre la base y las correcciones realizadas anteriormente.
Cada observación se relaciona con los trabajos contratados. Una misma manifestación externa puede tener distintas causas: estado de la base, técnica de ejecución, encuentro con una estructura contigua o una acción posterior. Por ello, las fotografías ayudan a documentar el indicio, pero no determinan por sí solas todas las cantidades de desmontaje y restitución.
- Conserve una vista general de la estancia y fotografías de la zona concreta con una localización clara.
- Indique la partida del contrato, del presupuesto, del plano o de la modificación acordada que corresponda a ella.
- Adjunte materiales anteriores a la reforma y de sus distintas fases, si existen.
- Separe los trabajos ejecutados, los no ejecutados y los que presentan un supuesto defecto.
- Comunique las intervenciones posteriores a la entrega del resultado: reparaciones, redistribuciones, filtraciones y sustitución de materiales.
Las preguntas sobre la existencia de un defecto, su origen y su método de subsanación se resuelven de forma sucesiva. Si la comprobación requiere acceder a una base oculta, se refleja en el programa del estudio. El resultado debe permitir comprender qué parte de la conclusión se basa en la inspección directa y cuál depende de los documentos aportados y de las condiciones de partida acordadas.
